Cuando perdonas en Primera, lo pagas: el Racing cae en Getafe
El Racing de Santander se vuelve de vacío de Getafe después de un partido en el que el fútbol brilló por su ausencia durante muchos minutos. Un encuentro trabado, físico y con muy poco control en el centro del campo, en el que ninguno de los dos equipos consiguió imponer su juego con claridad.
El 1-0 final deja al Racing sin premio después de un partido en el que tuvo su momento para ponerse por delante. Pero en Primera División los pequeños detalles deciden los partidos y ayer el conjunto verdiblanco volvió a comprobarlo de la peor manera.
Un primer tiempo sin dueño
El Racing no consiguió hacerse con el control del centro del campo. El Getafe tampoco dominó con claridad, pero sí consiguió llegar con algo más de peligro durante buena parte de la primera mitad.
El conjunto de José Alberto López se mostró demasiado impreciso y le costó encontrar conexiones en ataque. Sergio Canales pasó bastante desapercibido, sin conseguir hacerse con el mando del partido, mientras que Sergio Martínez tampoco encontró la manera de entrar en juego.
Andrés Martín intentó buscar situaciones de uno contra uno, pero cada vez que encaró no consiguió encontrar la fortuna necesaria. Y cuando conseguía superar a su defensor, en muchas ocasiones se encontraba demasiado solo, sin un compañero cerca al que poder asistir.
El Racing necesitaba más balón, más movilidad y más presencia cerca del área.
Diez minutos que pudieron cambiarlo todo
Tras el descanso apareció otro Racing.
Durante aproximadamente diez minutos, el conjunto cántabro consiguió dar un paso adelante, jugar más arriba y generar la sensación de que el partido podía cambiar.
Y llegó la gran oportunidad.
El Racing tuvo un penalti a favor y Andrés Martín asumió la responsabilidad, pero el lanzamiento terminó detenido. Una oportunidad de oro que podía haber cambiado completamente el guion del encuentro.
Y aquí aparece una de esas frases que en Primera División se repiten una y otra vez:
Cuando perdonas, lo pagas.
El Racing tuvo la oportunidad de ponerse por delante y no la aprovechó. Poco después, el Getafe encontró su momento y consiguió adelantarse en el tramo final del encuentro.
El Racing no tuvo capacidad de reacción
Lo más preocupante no fue solamente encajar el gol, sino la poca capacidad de reacción posterior.
El Racing necesitaba dar un paso al frente, pero el equipo se quedó sin argumentos para buscar el empate. El Getafe se protegió bien y los minutos fueron pasando sin que el conjunto verdiblanco consiguiera generar una ocasión suficientemente clara para rescatar al menos un punto.
Villalibre prácticamente no apareció en el partido y el ataque racinguista terminó demasiado desconectado.
Tampoco tuvo demasiado protagonismo Iván Martín, que debutaba con la camiseta del Racing y pasó desapercibido, como buena parte del equipo.
Una plantilla que todavía necesita gasolina
El partido de Getafe deja una conclusión bastante clara: al Racing todavía le falta mucho.
No hablamos únicamente de un jugador concreto. Falta gasolina en prácticamente todas las líneas.
Los laterales del Racing jugaron durante buena parte del encuentro condicionados por las tarjetas, lo que redujo todavía más el margen de maniobra del cuerpo técnico. Una situación complicada teniendo en cuenta que la plantilla todavía está pendiente de varios fichajes.
Además, Manu Hernando tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado, añadiendo otro problema a una defensa que necesita efectivos y alternativas.
En Primera División competir no siempre es suficiente. Hay que tener fondo de armario, alternativas y capacidad para cambiar un partido desde el banquillo.
Y el Racing todavía está construyendo todo eso.
No hay que dramatizar, pero sí tomar nota
El Racing se marcha de Getafe sin puntos y con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad.
El equipo tuvo un tramo en la segunda parte en el que consiguió cambiar la dinámica, tuvo un penalti a favor y pudo ponerse por delante. No lo aprovechó.
Después llegó el castigo.
Y eso es precisamente lo que debe aprender cuanto antes este Racing: en Primera División los errores se pagan muy caros.
El equipo acaba de regresar a la máxima categoría después de 14 años y todavía está en pleno proceso de adaptación. Hay jugadores que necesitan coger ritmo, futbolistas nuevos que deben integrarse y una plantilla que todavía necesita refuerzos.
Pero tampoco hay tiempo que perder.
Porque en Primera no basta con competir. Hay que aprovechar los momentos.
Y el Racing tuvo el suyo.
Lo perdonó.
Y el Getafe no.


