El Nuevo Sardinero vuelve a estar sobre la mesa y noviembre puede convertirse en el mes que marque un antes y un después para el Real Racing club de Santander. Después de meses de cautela por parte del Ayuntamiento de Santander, el club quiere saber si el proyecto de remodelación integral de los Campos de Sport tiene realmente futuro o seguirá esperando en un cajón.
Del rechazo inicial a una mesa de trabajo
La historia viene de lejos. En octubre de 2025, el Racing presentó un ambicioso proyecto diseñado por IDOM: una inversión máxima de 68 millones de euros, un aforo cercano a los 27.000 espectadores, renovación integral del estadio, nuevos espacios comerciales y un aparcamiento subterráneo. El club defendió entonces que el proyecto era viable económicamente y señaló directamente que hacía falta “voluntad política”.
La respuesta de Gema Igual fue mucho más prudente. La alcaldesa llegó a afirmar que no podía posicionarse porque no conocía suficientemente el proyecto, mientras el Racing insistía en que ya había presentado la documentación al Ayuntamiento.
Finalmente, en mayo de 2026 llegó un movimiento importante: Ayuntamiento y Racing acordaron crear una mesa conjunta para estudiar la viabilidad técnica, jurídica y económica de la reforma integral. Eso sí, entonces no se estableció ningún plazo.
El ascenso cambió el escenario
Y aquí aparece uno de los episodios más llamativos.
Mientras Gema Igual invitaba públicamente al Racing a celebrar el ascenso en el balcón del Ayuntamiento, el club decidió que la fiesta debía celebrarse en El Sardinero, donde podía reunir a una masa social mucho mayor. El Racing argumentó que otros espacios no podían albergar a los miles de racinguistas previstos.
La decisión fue interpretada por algunos sectores como una forma de reivindicar que El Sardinero es la casa del racinguismo. Pero afirmar que el club tomó esa decisión exclusivamente para presionar políticamente a la alcaldesa sería ir demasiado lejos: las fuentes disponibles justificaron oficialmente la elección por razones de capacidad.
El ascenso terminó celebrándose en el estadio y, días después, el Racing sí acudió al Ayuntamiento para la recepción institucional. Allí Gema Igual habló de “pensar en grande” en el nuevo convenio del estadio y de estudiar por primera vez el Nuevo Sardinero.
Noviembre: ¿compromiso real o nuevo capítulo?
El Racing puso después una fecha encima de la mesa. Manuel Higuera planteó que entre el 15 y el 30 de noviembre deberían conocerse los obstáculos técnicos y jurídicos del proyecto. Sebastián Ceria también expresó su confianza en que en noviembre pudieran abordarse planes concretos.
Pero aquí está la cuestión que debe preocupar al racinguista.
El 7 de julio, Gema Igual aseguró públicamente que no había hablado de ningún plazo ni con Higuera ni con Ceria. La alcaldesa insistió en que primero hay que conocer cuánto cuesta realmente la actuación, si es viable y si es legal antes de posicionarse definitivamente.
Por tanto, noviembre no es hoy un compromiso firme de la alcaldesa. Es el plazo que ha marcado el Racing para conocer resultados del trabajo técnico y jurídico.
Y ahí estará la verdadera prueba.
El Racing necesita respuestas
Después del ascenso a Primera, el Racing ya no habla de un sueño lejano. Habla de modernizar un estadio que necesita adaptarse a una nueva realidad deportiva y social. La pelota está ahora también en el tejado del Ayuntamiento.
Noviembre dirá si el Nuevo Sardinero empieza a convertirse en realidad o si, una vez más, tendremos que seguir esperando.


